6 años después de que SEGA cesara la fabricación de Dreamcast, todavía se siguen creando juegos para ella. Eso si, los juegos son comerciales pero no oficiales.
Jugar es tan natural como vivir.
Jugando nos arriesgamos y tomamos nuestras propias decisiones.
Jugando conocemos a nuestros amigos y entendemos a nuestros
adversarios. Jugar es parte de nuestra vida.